En esencia, el póquer se trata de extraer el mayor valor posible de las más pequeñas ventajas estadísticas.
Cada vez que tú, como jugador de póquer, dejas pasar esa pequeña ventaja porque temes estar equivocado, regalas grandes beneficios; y, peor aún, permites que las oportunidades perdidas tengan un lugar en tu juego. Si casi cada vez que juegas dejas ir dinero que podría ser tuyo, a fin de año habrá desaparecido mucho de tu bankroll.
Estoy hablando acerca de hacer check en el river, cuando deberías apostar.
Una apuesta por valor es cuando haces una apuesta -la mayoría de las veces- en el river, que es lo suficientemente pequeña como para garantizar un call de tu rival.
Un ejemplo rápido: cuatro jugadores ven un flop 4-8-2 multicolor. Todos pasan. El turn trae otro 2, y nuevamente todos hacen check. En el river viene Q, y todos pasan hasta tí. Con A-Q en mano, y un bote de $100, tú apuestas entre $25 y $40 esperando un call de alguien con una pareja menor, o incluso un as alto.
Con esta apuesta no buscas doblegar a los demás jugadores, sino un pequeño beneficio extra para tu mano, que muy probablmente es la mejor.
Sin embargo, hay un consejo que siempre se ve en casi cualquier libro de póquer, y que predica que nunca se debe apostar cuando las únicas manos que pueden hacer call son aquellas que superan la nuestra. La frase es correcta en su contexto, pero creo que muchos jugadores confunden este consejo en el sentido de que nunca se debe apostar en el river; y, debido a esto, a menudo pierden la oportunidad de hacer apuestas por valor que le pueden dar un ganancia extra. Recuerda: en el póquer, los ganadores se reducen a aquellos que comenten la menor cantidad de errores; y los jugadores ganadores obtienen el mayor beneficio posible cuando tienen una ventaja estadística.
Cuando en el river te enfrentas a una decisión entre pasar o apostar, no optes siempre por la salida segura. Muchas veces depende de la situación particular en la que te encuentras, pero hay algunos factores que puedes tener en cuenta a la hora de decidir la manera correcta de jugar tu mano.
¿Cuál crees que es el rango de manos de tu rival?: Para determinar si apostar o no, deberás recorrer de arriba abajo la mano, y utilizar toda la acción desarrollada hasta ese punto para descifrar lo que puede tener el otro jugador.
Ejemplo: si en el flop llegan dos cartas del mismo palo, y un jugador hace lo que parece ser una pequeña apuesta en busca de información, o una apuesta para construir un bote mayor, y luego pasa en el resto de las calles al no completarse nunca el proyecto, entonces puedes asumir que tu rival tiene sólo un proyecto de color, en cuyo caso una apuesta no te servirá de mucho, a menos que consideres que lleva el as de ese color en sus hole cards.
¿Con qué tipo de rival te enfrentas?: Si en la mano participa un aspirante a "Tutor de la Mesa", ese tipo de jugador que hace call a las apuestas de los demás porque "quiere mantenerlos honestos", entonces una pequeña apuesta de entre el 25% al 50% del bote hará que ponga su dinero con as alto para ver qué llevas.
Ten en cuenta la textura de la mesa: Si has determinado que tu mano era buena en el turn, y luego cae un ladrillo en el river, todavía puedes estar bastante seguro de que llevas la mejor mano. Sin embargo, si en la mesa se lee 8-9-6 con dos picas, y turn y river vienen 10-J, con la Jota de picas; no te sentirás muy cómodo poniendo dinero en el bote, aunque lleves 7-10. Es más que probable que se cumpla aquello de que sólo verán tu apuesta con una mano mejor.
Si bien puede ser seguro tomar el camino fácil y hacer check en el river; ten en cuenta que el póquer es un juego sencillo de aprender, pero casi imposible de dominar.
Saber cuándo apostar por valor, y cuándo hacer check, es una más de las diferencias que separan a los ganadores de los perdedores. La moraleja de este artículo es que debes asegurarte de no dejar ir nada gratis -el bote, una mirada a tus cartas, o el plan de juego. Si nunca pierdes contra una mejor mano después de apostar en el river, probablemente no haces suficientes apuestas en esa calle.
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Para mi sin duda la diferencia entre buenos jugadores y ganadores está en las apuestas del river. En los value bets.
Ayer sin duda hice uno de los más complicados que recuerdo, con Vamito como espectador, aunque analizándolo bien es más bien sencillo.
Estabamos en una mesa NL40 y un tipo del que tenemos lectura de que es malo y calling sube a 160 y yo pago con posición con 67. Flop J99 y checkea. Al tener lectura de que puede hacer check raise decido pasar y ver que hace en cuarta.
La cuerta trae mi 6. Él checkea y decido pegar por 3/4 de pot con una apuesta de unos 300 a lo que me hace call. El river trae un 8 y checkea de nuevo.
En ese momento es cuando decides toda la vida checkear, pero le comento a Vamito que estoy casi convencido de que lleva AK o 55 44 33 22, y que creo que me pagará, y le hago una apuesta de 300 en el river a lo que hace call y me llevo la mano.
Esto son movimientos en los que a lo más que nos arriesgamos es a que nos suban y debamos foldear, pero si tenemos lectura de que el tipo puede hacernos call con peores manos, no podemos dejar escapar esos dólares que a final de mes, son los que hacen que tengas buenos resultados. Sin duda no se trata de una jugada espectacular, pues tiene bastante lógica, pero hay que intentar sacar el mayor provecho
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