Tras la definición, descripción y motivación para desarrollar un bot de póquer de la semana anterior, en el artículo de esta semana me voy a centrar en por qué puede llegar a ser un competidor temible, si a las salas les conviene que jueguen en sus mesas y alguna cosa más que espero que os resulte interesante.
De momento, voy a obviar los aspectos técnicos de los bots y las técnicas necesarias para desarrollarlo; ya comenté la semana los amplios conocimientos imprescindibles para su construcción y el largo proceso que conlleva hacer algo que se pueda defender en las mesas. Por eso, os voy a pedir un ejercicio de abstracción y fe para enumerar las ventajas teóricas que tendría: imaginad que existe un bot que es capaz de jugar a un nivel más que decente y que no puede ser detectado.
Algunas de las ventajas que tiene frente a un rival humano son:
- No se cansa. Juegue las horas que juegue va a mantener siempre el mismo nivel de juego. Todos los que hemos jugado con síntomas de fatiga sabemos lo que esto perjudica nuestros resultados.
- No entra en tilt. No importa las cajas arriba o abajo que vaya. Da igual que haya sufrido varios bad beats seguidos. Le trae sin cuidado que se le rían por el chat. Su juego no va a verse afectado ni un ápice.
- No tiene emociones. No va a jugar más agresivo porque le hayan cobrado un precio exorbitado por el cambio de aceite. No va a asustarse porque un jugador intente amedrentarle. No va a tener miedo de jugarse la caja si lo cree conveniente. Él va a ir a lo suyo, de buen rollo siempre.
- No tiene ego. No va a intentar demostrar nada a nadie de la mesa. No va a enzarzarse en una guerra contraproducente contra un jugador porque le caiga mal o le haya ganado un bote de suerte. Solo va a ir a por su dinero, no a por la gloria.
- No tiene distracciones. No se va a despistar en el msn con una conversación intrascendente. No va a dejar de observar a los rivales por verle las brevas a la que aparece en la tele. No va a ver una película mientras juega a no ser que su procesador sea de doble núcleo. Es un profesional, sólo está centrado en el juego, que es para lo que le pagan.
- Tiene memoria infinita. Éste es uno de los puntos más importantes de todos. Va a recordar cada mano jugada, en qué posición, contra qué rivales, qué llevaban, qué línea siguieron, cuánto apostaron en cada calle, etc. Eso es una ventaja enorme respecto a un jugador de carne y hueso con una memoria finita y sin tiempo para poder consultar esos datos.
- Puede hacer cálculos complejos. Es capaz de realizar cálculos de EV de todas las opciones posibles de la mano en muy poco tiempo. Bien es cierto que lo complicado es que los datos de entrada sean precisos, pero eso depende de la pericia como jugador del programador.
Uno de los comentarios de la semana pasada resaltaba la frase que dijo Kasparov sobre la falta de capacidad de una máquina para “oler el miedo”. Sin duda puede ser un factor a tener en cuenta, pero en el póquer en vivo. En el jugador online es imposible detectar flojera en el esfínter salvo por datos concretos (principalmente movimientos débiles de apuestas o líneas pasivas de jugadores flojos) que pueden ser fácilmente reconocidos con pocos parámetros.
La desventaja principal de un bot es su lentitud a la hora de evolucionar (básicamente hasta la siguiente programación, cosa que tiene sus complicaciones como veremos en el futuro) y la dificultad para adaptarse a los cambios. Pero éste es otro tema que analizaré junto con el de la programación del cerebro del programa.
Las ventajas del bot se pueden resumir en la siguiente frase: siempre va a tomar la decisión que haya calculado que tiene mayor EV, independientemente de cualquier circunstancia ajena al juego que pudiera afectar a un humano. Y, como sabemos, el póquer consiste en elegir siempre la opción que mayor EV tiene a largo plazo.
Ahora pasaré a analizar si le interesa a las salas detectar y echar a los bots de sus mesas. Para ello, vamos a suponer que sí son capaces de descubrirlos y de demostrarlo de manera efectiva. Antes de nada, tenemos que tener clara la prioridad de estas empresas, que no es distinta de la de cualquier otra: ganar dinero. ¿Y cómo obtienen el vil metal estas compañías? Principalmente, a través de la comisión que extraen de cada bote de cada mano jugada en las mesas por dinero de su sala. Por tanto, es fácil darse cuenta de que su prioridad es tener la mayor cantidad de jugadores posibles (y cuanto mayor el nivel de apuestas, mejor).
Para una sala de póquer, un jugador humano cuenta lo mismo que uno inorgánico. Como para un camello sin escrúpulos; es decir, como para un camello, su dinero es tan bueno como el de cualquier otro. Incluso mejor porque, de momento, clonar un bot es mucho más sencillo que una persona (y luego tener que enseñarle a jugar), con lo que, en realidad, cada bot son varias cuentas en la misma sala en lugar de una (mucho mejor para la sala).
Así que, en principio, las salas están encantadas con que pululen los bots por sus mesas; sobre todo si no son demasiado buenos. Más dinero inyectado en el sistema. El principal inconveniente para las salas es que a los jugadores que son personas (y al resto de humanos) no les suele gustar nada jugar contra máquinas. Pero esta interacción la evaluaremos en detalle la próxima semana.
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Es realmente interesante este tema Spainfull. De todas formas, como comentas al final, el problema de las salas es simplemente el lidiar con los clientes descontentos por ser ganados por robots.
Víctor M. Martínez Valero.
Redactor de Póquer-red.
que bueno sería descubrir a un bot en las mesas... lo aislas y les hacer apuestas fuera de su rango de EV...
Para que pensar que luchas contra una maquina si el repartidor es tu peor maquina... es de risa.
Buena serie de articulos, spainfull.
Dependiendo del nivel en el que juegue el bot, la evolución y adaptación de su forma de jugar no tiene por que ser mucho handicap. Mientras lo supla multitableando a saco compensará su falta de adaptación al juego actual de sus rivales. Eso si, siempre sin entrar en mesas de stakes altos.
En mi opinión, la mayor desventaja de un bot es la dificultad de ganar en la mesa. Es muy dificil programar una IA para tu bot que lo haga ganador. Primero tendrías que ser un jugador de poquer lo suficientemente bueno como para machacar el nivel objetivo y despues un programador bastante bueno. Esto es indispensable si quieres que el bot juegue a NL full stack.
Saludos
--empe
Yo creo que el problema principal que se deben plantear las salas de poker es el riesgo que deriva que prolifere que haya bots en sus salas. Creo que eso puede llevar a la ruina, sobretodo si los bots son ganadores. ¿Jugarías un campeonato de ajedrez online sabiendo que no controlan el tema de los bots? Ya sé que no es lo mismo y que el nivel de un bot de poker está infinitamente a años luz del de ajedrez pero es un tema que da que pensar.
el problema de cualquier cambio medio complejo en la forma de jugar es que lleva bastante tiempo (que se puede usar en otras cosas) y hay que estar muy seguro para hacerlo. Porque, como comentas, la base es jugar muchas mesas y si se hace un cambio malo, las pérdidas se multiplican.
Aunque esto se puede solucionar con varias versiones en funcionamiento y la más nueva que juegue pocas mesas para probar los cambios.
Pero a lo que me refería es que un humano puede evolucionar y adaptarse mejor que el bot (en teoría, a no ser que el bot estuviera programado a la perfección, cosa muy difícil).
Gracias por los comentarios al artículo, el de la semana que viene será más interesante y con más chicha ;).
Eso que dice fl3cha me parece interesante. ¿Por qué una sala podría perdonar que hayan bots en su sala para hacer más dinero con el rake, si ellas mismas podrían tener sus propios bots ganando aún más dinero?.
¿quién te dice que no los tiene ya? De esto hablo la semana que viene...
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